Prosa

Aquí tenéis lo prometido: Dos textos míos en prosa para un trabajo de clase. Aún me quedan otros dos, pero ya los iré colgando poco a poco, que tampoco es plan de recargar esto mucho.

Espero que os gusten, y como va siendo habitual pinchad en “Continuar leyendo…” para leerlos, valga la redundancia.

Aquí tenéis el primero:

Al amor

Soledades y profundos sentimientos alimentan tu mirar.

Todo va quedando de lado, mientras un sentimiento mutuo de felicidad enriquece el ambiente enamorado.

Una ventana se abre, de par en par, como muestra de cariño, como si tratara de abrazar al ser amado.

Intento volar y crear un mundo nuevo, quién sabe en qué lugar, pero lo que es seguro es que con su amado allí se va a encontrar.

Amor duradero, que haces que las personas hagan las locuras más inimaginables, amor sincero, que haces que dos personas se amen, ¡ay, amor, amor!. ¿Qué es lo que he hecho para que la flecha de tu representante, Cupido, no me llegue, ni siquiera me roce?.

Cupido date prisa en llegar que mi juventud está a punto de acabar, mas antes de que se acabe, con alquien quiero estar. Pero mi amor es un amor imposible, quien se lo iba a imaginar, la mujer que yo amo, con otro casada está, y yo aquí, coladito por ella, sin hacer más que suspirar, por un amor denegado que ni ella me quiso dar.

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Recuerdos

Con qué dulzura recuerdo, tanta belleza vivida. ¿Cómo estarán las praderas de aquella tierra divina donde pasé las mejores primaveras de mi vida?.

Aún me parece escuchar su voz clara, nítida y cantarina, por aquellos verdes valles, con ríos de agua cristalina, donde el eco de su voz iba repartiendo caricias. Y verla otra vez de nuevo en la fuente con María, llenar de agua su balde, dedicándome una dulce sonrisa, oír de labios tan puros aplabras de amor que nunca olvidas y mirarme en sus jóvenes ojos, ávidos de fantasías, que despiden destellos como dos luceros y que nunca logré borrarlos de mi retina.

Presente en mi memoria estás, como imágenes carísimas, (aquellos maravillosos días de paseo por la campiña) donde tu frágil y temblorosa mano, asía la mía, queriendo acariciarte como el cielo azul cubre la Tierra con sus brazos larguísimos, y tenderte sobre el manto verde de la hierba fresca y contemplar la luna que a veces risueña y otras huraña, contempla con su luz diáfana, nuestrar promesas de amor.

Todo era birllo en sus ojos, queriendo llegar lejos y pasar por alto tantas batallas, que el paso del tiempo nos hizo afrontar.

Mas el tiempo nos ganó la batalla, la belleza de mi amor de juventud fue menguando hasta desaparecer con el maldito tiempo.

¿Por qué, oh Dios mío me has robado lo único que he amado? ¿Por qué todo lo estupendo y maravilloso lo lleva el tiempo? ¿Por qué la muerte siempre vence?…

Más no hay que desesperar, donde quiera que estés amor mío me reuniré contigo, y si para ello tengo que esperar años, esperaré, ya que por ti cualquier cosa haría, y si con Dios estás, pídele que por favor me reúna ahora mismo contigo, pues no quiero solo recordar aquellos días, sino vivirlos contigo y con Dios en el maravilloso y gran mundo que me espera.

Pero, ¿y si la desgracia cayera sobre mí? ¿Y si no pudiera volver a verte?, sería el fin pero creo que la fuerza de nuestro amor superará todas las barreras y nos reuniremos, mi amor, alla donde estés para celebrar que a pesar de las dificultades, nuestro amor siguió adelante, y para dar gracias a Dios en persona, por lo que ha hecho por nosotros.

Muerte bendita, ven a mis brazos, pues con mi amada deseo volver a estar y sólo tu ese regalo me puedes dar.

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